Brandon Artavia
Estamos a tan solo días de la inauguración del nuevo Estadio Nacional y como buenos ticos que somos nos olvidamos de todos los traspiés que han sufrido la organización de estas actividades, cuyo ente organizador se ha visto en medio de la polémica desde que se anunció como responsable de la semana inaugural.
Jotabequ (JBQ) es una reconocida agencia de publicidad, no de actividades masivas, por lo que su nombramiento por parte del ICODER dejó muchas dudas alrededor. Se hablaba de un contrato millonario, impulsado por dos medios de comunicación importantes en el país, quienes influyeron en la decisión. Ya se veía que algo malo se aproximaba.
Un ejemplo claro, el pésimo manejo que se le dio al problema con la selección de China, donde se había prometido una selección de nivel A, por eso las entradas eran de alto precio, y ahora resultaba que lo que vendría sería la selección sub 20. ¿JBQ qué fue lo que hizo?, decide arreglar el asunto mediante vías políticas y no deportivas, como se hace en estos casos. Primer punto menos.
Como se esperaba, entre las actividades habría un concierto con algún artista de renombre. Todos esperaban algún cantante como los que vinieron al recordado concierto de los Derechos Humanos, pero no, nos salen con la sorpresa de que traerían a Shakira, ¿por qué?, es fácil, una artista pop no causa controversia por sus letras o imagen, que otro grupo o cantante de algún género diferente.
Mientras tanto, JBQ al no aguantar su conciencia tal vez, decide hacer un concierto de artistas nacionales donde en organización ha salido muy mal parado. Invita a 20 artistas, demasiados para mi criterio, y al ser tantos se les dice que solo se les dará a cada uno veinte minutos para que toquen, ¡qué falta de respeto!, un artista en ese tiempo lo más que puede hacer es cantar tres canciones. Como si no fuera poco, se les dice que no se les pagará la tarifa que exigen por presentación, debido a las circunstancias de la actividad; ¿esto que produce? molestia por supuesto, tanto así que el grupo al que pertenece el Ministro de Cultura Manuel Obregón, Malpaís, decidió no ser parte del concierto.
Pero la flor en el ojal se la llevó con el trato hacia la organización de la Maratón Internacional. Se les dice que para que la maratón entre al estadio deben pagar 7 millones de colones, ojo, solo por entrar y salir. Y se lo avisan luego de que ellos ya habían cerrado la inscripción de corredores, donde se reúne el dinero para los gastos varios que la maratón amerita. Esto deja mucho que desear, mientras que el ICODER lo que hace es ver a un lado y hacerse el de la vista gorda ante estas situaciones.
Esperemos que todo esto que ha pasado, en un futuro no se repita. En este país hay empresas expertas en actividades masivas que pudieron hacerlo mucho mejor, dejémosle a ellos actividades de esta índole. Una cosa es vender un producto, otra cosa es organizar conciertos y partidos, el ICODER tuvo la oportunidad de ganarse al público y convertirse en leyenda. Sin embargo su empresa contratada lo dejo muy lejos de eso.

